Cultivando en invierno: Una guía práctica para mantener tu huerta activa
Contrario a la creencia popular, el invierno no significa una pausa obligatoria en el cultivo de huertas. Si bien esta estación presenta desafíos únicos como temperaturas bajas y temporales, sigue siendo un período propicio para mantener una huerta productiva, especialmente relevante en tiempos donde la seguridad alimentaria ha cobrado mayor importancia.
Según Michelle De Rurange, fundadora de Chile Huerta, es un mito que el invierno ofrece pocas opciones de cultivo. Sin embargo, Winifrede Walbaum, especialista en talleres de huertos online, señala que esta temporada suele ser una continuación natural de los cultivos de otoño, caracterizada por un ritmo más pausado. Camila Pinto, de la huerta agroecológica De Huerta a la Raíz, añade que es un momento ideal para enriquecer y preparar la tierra para las próximas temporadas.
Las hortalizas de hoja son las protagonistas del invierno. La temporada es especialmente favorable para cultivos como acelga, espinaca, apio, kale, rúcula, mizuna, mostaza, repollo, brócoli y coliflor. También prosperan las leguminosas como habas y arvejas, que además contribuyen a fijar el nitrógeno en el suelo, mejorando su fertilidad. Las zanahorias, rabanitos, nabos, betarragas, lechugas, cebollas y cilantro completan la lista de opciones viables.
Una ventaja particular del invierno, es que las hojas mantienen mejor su calidad. De Rurange explica que, a diferencia del verano, cuando las lechugas tienden a florecer rápidamente, el clima invernal favorece una producción más sostenida de hojas. Además, las plantas pueden exponerse completamente al sol, mientras que en verano requieren semi sombra.
Para proteger los cultivos de las bajas temperaturas, existen diversas estrategias. Walbaum recomienda el uso de mulch, una capa protectora de material vegetal que ayuda a regular la temperatura del suelo. Para quienes no cuentan con invernadero, De Rurange sugiere crear túneles con mallas antiheladas o plásticos reciclados transparentes, que permiten el paso de luz mientras mantienen una temperatura adecuada. Pinto agrega la opción de mantas térmicas como protección adicional.
En zonas de alta precipitación, Walbaum aconseja elevar las camas de cultivo para mejorar el drenaje, mientras que en áreas más secas, las camas bajas ayudan a conservar la humedad. Estas adaptaciones permiten mantener una huerta productiva incluso en las condiciones más desafiantes del invierno.
Según Michelle De Rurange, fundadora de Chile Huerta, es un mito que el invierno ofrece pocas opciones de cultivo. Sin embargo, Winifrede Walbaum, especialista en talleres de huertos online, señala que esta temporada suele ser una continuación natural de los cultivos de otoño, caracterizada por un ritmo más pausado. Camila Pinto, de la huerta agroecológica De Huerta a la Raíz, añade que es un momento ideal para enriquecer y preparar la tierra para las próximas temporadas.
Las hortalizas de hoja son las protagonistas del invierno. La temporada es especialmente favorable para cultivos como acelga, espinaca, apio, kale, rúcula, mizuna, mostaza, repollo, brócoli y coliflor. También prosperan las leguminosas como habas y arvejas, que además contribuyen a fijar el nitrógeno en el suelo, mejorando su fertilidad. Las zanahorias, rabanitos, nabos, betarragas, lechugas, cebollas y cilantro completan la lista de opciones viables.
Una ventaja particular del invierno, es que las hojas mantienen mejor su calidad. De Rurange explica que, a diferencia del verano, cuando las lechugas tienden a florecer rápidamente, el clima invernal favorece una producción más sostenida de hojas. Además, las plantas pueden exponerse completamente al sol, mientras que en verano requieren semi sombra.
Para proteger los cultivos de las bajas temperaturas, existen diversas estrategias. Walbaum recomienda el uso de mulch, una capa protectora de material vegetal que ayuda a regular la temperatura del suelo. Para quienes no cuentan con invernadero, De Rurange sugiere crear túneles con mallas antiheladas o plásticos reciclados transparentes, que permiten el paso de luz mientras mantienen una temperatura adecuada. Pinto agrega la opción de mantas térmicas como protección adicional.
En zonas de alta precipitación, Walbaum aconseja elevar las camas de cultivo para mejorar el drenaje, mientras que en áreas más secas, las camas bajas ayudan a conservar la humedad. Estas adaptaciones permiten mantener una huerta productiva incluso en las condiciones más desafiantes del invierno.







